Artes marciales menos conocidas

Explora la riqueza técnica e histórica de artes marciales tradicionales poco conocidas de Asia, Europa, África y América.

por José M. Gilgado
Publicado el
5 min de lectura
Practicante de artes marciales tradicionales realizando una postura en la naturaleza

Cuando pensamos en artes marciales, es habitual que nos vengan a la cabeza disciplinas como el karate, el judo, el taekwondo, el kung-fu, el boxeo o el jiu-jitsu brasileño. Algunas de ellas cuentan con millones de practicantes y se han convertido en fenómenos internacionales gracias al cine, la televisión y las competiciones deportivas. Sin embargo, el universo de las artes marciales es muchísimo más amplio. Existen cientos de sistemas de combate, muchos de ellos prácticamente desconocidos fuera de sus lugares de origen.

Para hacer una enumeración correcta de diferentes artes marciales existe el problema de decidir qué se considera un arte marcial independiente y qué constituye una variante, una escuela o un estilo de una disciplina más amplia. Además, muchas tradiciones se han transmitido de generación en generación sin una organización internacional que las registre. Aun así, la cantidad de sistemas existentes permite hacerse una idea de la extraordinaria diversidad cultural que rodea al combate.

Asia

Asia concentra una parte importante de estas disciplinas.

En Japón, además de los conocidos karate y judo, existen sistemas como el shorinji kempo, que combina técnicas de defensa personal con una filosofía basada en el desarrollo personal; el naginatajutsu, relacionado con el uso de la naginata, un arma tradicional similar a una alabarda; o el hojōjutsu, una antigua técnica que empleaba cuerdas para inmovilizar a personas. Algunas de estas disciplinas tuvieron funciones militares o policiales antes de transformarse en prácticas tradicionales.

China presenta una diversidad todavía mayor. El término kung-fu engloba en realidad una enorme cantidad de estilos diferentes; algunos se desarrollaron en monasterios, mientras que otros surgieron en comunidades rurales o fueron transmitidos dentro de determinadas familias:

  • Bajiquan (Bā Jí Quán): Famoso por sus golpes explosivos a corta distancia, empujes con el cuerpo y movimientos contundentes.
  • Piguaquan (Pī Guà Quán): Se caracteriza por movimientos amplios y circulares de brazos, con golpes parecidos a latigazos. A menudo se enseña combinado con Bajiquan.
  • Xingyiquan (Xíng Yì Quán): Uno de los grandes estilos internos. Sus movimientos son relativamente directos y agresivos, basados en principios como los cinco elementos y diferentes animales.
  • Baguazhang (Bā Guà Zhǎng): Muy reconocible por su característica forma de caminar en círculos mientras se cambian constantemente los ángulos. Utiliza movimientos evasivos, giros y ataques desde posiciones poco convencionales.
  • Tongbeiquan (Tōng Bèi Quán): Busca generar potencia mediante movimientos coordinados de espalda, hombros y brazos.
  • Choy Li Fut (Cài Lǐ Fó): Un estilo del sur de China que combina influencias de diferentes sistemas. Destaca por sus golpes circulares.
  • Hung Gar (Hóng Jiā): Uno de los estilos sureños más conocidos. Incluye posturas fuertes y estables, técnicas inspiradas en animales y un importante trabajo de acondicionamiento físico.
  • White Crane / Baihequan (Bái Hè Quán): Inspirado en los movimientos de la grulla. Emplea técnicas rápidas, movimientos evasivos y golpes de corta distancia. Tiene diversas ramas regionales.
  • Ditangquan (Di Tǎng Quán): Especializado en técnicas acrobáticas y combate desde el suelo, incluyendo caídas, volteretas y movimientos poco habituales.
  • Zui Quan (Zuì Quán): El famoso “boxeo del borracho”. Imita los movimientos tambaleantes de una persona ebria para crear cambios de ritmo, engaños y ataques inesperados.
  • Yingzhao Fanziquan (Garra de Águila): Combina técnicas de agarre y presión con movimientos rápidos. Es especialmente conocido por sus técnicas de manos y dedos.
  • Tanglangquan (Boxeo de la Mantis): Imita conceptualmente los movimientos de la mantis religiosa. Existen numerosas ramas, como Meihua Tanglang, Qixing Tanglang y Taiji Tanglang, cada una con características propias.

Fuera de Asia

En Brasil, por ejemplo, la capoeira combina combate, música, movimiento y expresión cultural. Aunque hoy es mundialmente conocida, durante mucho tiempo fue una práctica asociada principalmente a comunidades afrobrasileñas y tuvo que sobrevivir a periodos de persecución.

En Europa existen igualmente numerosos sistemas tradicionales. El savate francés, también conocido como boxe française (su nombre viene de la palabra francesa para bota vieja, debido al calzado pesado que se usaba en sus inicios callejeros), cuenta con dos modalidades: Assaut (combate técnico sin potencia) y Combat (combate de pleno contacto). Utiliza principalmente técnicas de golpeo con las piernas y los puños.

Combate clásico de savate o boxe française

África tampoco es ajena a esta diversidad. Destaca la lutte sénégalaise, una disciplina senegalesa que combina derribos y golpes y que cuenta con una importante tradición cultural. En otras partes del continente encontramos formas de lucha asociadas a determinados pueblos y ceremonias.

Luchadores de lutte sénégalaise en combate tradicional sobre arena

En el sudeste asiático encontramos el bando de Myanmar, que reúne técnicas de golpeo, agarres y defensa personal, mientras que el lethwei, también originario de Myanmar, es conocido por su combate extremadamente duro y por permitir técnicas que no son habituales en otros deportes de contacto. En Filipinas, las diferentes escuelas de arnis, eskrima y kali desarrollaron sofisticados sistemas de lucha con bastones, cuchillos y otras armas, además de técnicas para el combate sin armas.

La existencia de estas disciplinas demuestra que las artes marciales no surgieron únicamente como deportes; tuvieron funciones muy distintas: preparar guerreros, proteger comunidades, entrenar soldados, mantener tradiciones religiosas o culturales e incluso resolver conflictos. Por eso, estudiar un arte marcial menos conocido puede significar también acercarse a la historia de un pueblo.

En definitiva, hablar de artes marciales significa hablar de un patrimonio cultural enorme y difícil de contabilizar. Más allá de las disciplinas que vemos habitualmente en los Juegos Olímpicos, las películas o los grandes campeonatos, existe un mundo formado por cientos de estilos y tradiciones. Cada uno refleja, a su manera, la historia, las necesidades y la cultura de las sociedades que los desarrollaron. Descubrirlos permite comprender que las artes marciales son mucho más que técnicas para luchar: son también una forma de conservar la memoria cultural de la humanidad.

José M. Gilgado
José M. Gilgado
Fundador de MatGoat · Ingeniero de software y producto

Fundador de MatGoat e ingeniero de software con más de 20 años de experiencia en productos de software. Practica BJJ desde 2021 y desarrolla MatGoat con el feedback de academias de artes marciales.

Ver perfil completo